lunes, 31 de agosto de 2020

NOVENA EN HONOR A SAN RAMÓN NONATO (1204 - 1240). DÍA: 8.





COMENZAMOS: 22 de agosto.


FINALIZAMOS: 30 de agosto


FESTIVIDAD: 31 de agosto.


Nacionalidad: española.




Fecha de Canonización: 1657 por Alejandro VII.




Patrón: recién nacidos, niños, mujeres embarazadas, personas acusadas con falsedad, contra la fiebre, comadronas, ginecólogos.




—Arrodillado el que hiciere la novena delante del altar o imagen del Santo, hará sobre sí la señal de la Santa Cruz, y empezará así:



Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.




  
ACTO DE CONTRICIÓN


Dulcísimo Jesús, por ser tan bueno y amable como sois, me pesa en el alma de haberos ofendido, y propongo con vuestra divina gracia antes morir que pecar. Amén.




 

 DÍA OCTAVO (29 de agosto)






MEDITACIÓN: MUERTE SANTA DE SAN RAMÓN NONATO.




   Considera, alma, que habiendo Jesucristo amado tanto a su siervo San Ramón en el decurso de su admirable vida, le mostró más que nunca su fino amor en el trance de su muerte; pues bajando del empíreo cielo con una lúcida procesión de ángeles, vestidos del candor mercedario, y llevando en una custodia de inestimable valor su Cuerpo sacramentado, comulgó con sus propias manos a San Ramón por viático, inflamándole tanto en su amor divino, que no pudiendo contenerse tanta llama en el angosto espacio de su pecho, vieron salirle, como a otro Moisés, los resplandores por la cara, del trato y conversación que tuvo con su mismo Dios y Señor. ¡Oh celestial maravilla! ¡Oh singular portento! Esto merecieron las fervorosas ansias del Santo para que, de todos modos fuese preciosa su muerte en presencia del Señor.




En reverencia de este favor, y para que te conceda Dios una santa muerte, dirás tres veces el Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.
 



ORACIÓN


   ¡Cuál debia ser el incendio de vuestro amor, glorioso Santo, y cuán ardiente el deseo de recibir aquel Pan sacramentado, que obligó al mismo Señor Jesucristo a suplir la tardanza del cura por consolaros! ¡Qué felicidad la de vuestra alma en aquel dichoso trance, cuando trasformado en amor divino, gustasteis con suavidad, aun en carne mortal, las dulzuras de la gloria! ¡Qué gozos inundarían vuestro corazón sagrado con la celeste melodía de aquel angélico coro! ¡Oh amabilísimo Padre, si lograra la dicha de salir mi alma dignamente prevenida con ese augusto Sacramento, para la venturosa carrera de la eternidad! Pero ¡ay de mí!, que es pan de hijos, y no admite Cristo a tan celestial convite sino a los que haya prevenidos con la rica gala de las virtudes. ¡Cómo podré yo acercarme a gustar de tan celestial mesa con la triste y abominable vestidura de mis vicios y pecados!


   Alcanzadme, glorioso Padre, que dejando el antiguo ser de hijo de Adán con mis culpas, y renovando el ser de hijo de Dios con las virtudes, merezca aquí ser de los llamados a este celestial convite, para después de los escogidos en el de su eterna bienaventuranza. Amén.
  




—Aquí se detendrá en oración un breve rato, suplicando al Señor por los méritos del Santo, la gracia que deseare. 



 


ORACIÓN FINAL.


   Alcanzad también, glorioso Santo, paz y unión para toda la santa Iglesia Católica; concordia entre los príncipes cristianos; exaltación de nuestra santa Fe; opresión de las herejías, para los pobres cautivos paciencia y libertad; para los afligidos consuelos, y a todos finalmente amparad en el funesto trance de la muerte, para que, acabando esta mortal vida con la divina gracia, merezcamos gozar en vuestra santa compañía las delicias de la eterna gloria. Amén.




GOZOS DEL GLORIOSO SAN RAMÓN NONATO.
 


Sol de Cataluña hermoso,
Fino amante de María:
Sednos protector y guía,
San Ramón Nonato glorioso.
 
Vuestra madre ya preñada,
Al octavo mes murió,
Y al tercer dia la abrió
Un lado punta acerada;
Por la herida ensangrentada
Os sacaron prodigioso:
Sednos protector y guía,
San Ramón Nonato glorioso.
 
Su dulce nombre grabó
En vuestras manos un día
Jesús, y también María,
Y a su tierno Niño os dio,
Y que fuerais os mandó
De la Merced religioso:
Sednos protector y guía,
San Ramón Nonato glorioso.
 
Los cristianos redimisteis
Y vos cautivo quedasteis,
La Fe de Dios predicasteis,
Y martirio padecisteis;
A millares convertisteis
Los infieles fervorosos:
Sednos protector y guía,
San Ramón Nonato glorioso.
 
Vuestros labios con candado
Cerró la malicia loca;
Pero con él en la boca
Predicáis más alentado;
Sufrís rigor tan pesado
Ocho meses valerosos:
Sednos protector y guía,
San Ramón Nonato glorioso.
 
Disteis a un pobre el capelo,
Y en premio Cristo y María
Os bajan como a porfía
Dos coronas desde el Cielo;
La de espinas vuestro celo
Eligió por lo penoso:
Sednos protector y guía,
San Ramón Nonato glorioso.
 
Jesucristo os visitó
Al tiempo de vuestra muerte,
Y entonces, ¡oh feliz suerte!,
Por su mano os comulgó;
Este favor mereció
Vuestro corazón piadoso:
Sednos protector y guía,
San Ramón Nonato glorioso.
 
Al mar y viento mandáis,
Curáis ciegos y apestados,
Tullidos, cojos, quebrados,
Y a estériles hijos dais,
Los muertos resucitáis,
Y en partos sois milagroso:
Sednos protector y guía,
San Ramón Nonato glorioso.
 
Consoláis los labradores
Con lluvias, cosechas, frutos;
Dais vida a los muertos brutos,
Sanáis fiebres y dolores,
Heridas, llagas, tumores,
Y al baldado y al leproso:
Sednos protector y guía,
San Ramón Nonato glorioso.
 
Remediáis todos los daños,
Los afligidos alientan;
Veinte y cuatro mil os cuentan
Milagros, solo en dos años;
España y reinos extraños
Os publican portentoso:
Sednos protector y guía,
San Ramón Nonato glorioso.


      
Antífona: Oh bienaventurado Ramón, que amó a Cristo con todas sus entrañas, y a ejemplo de su caridad no dudó en entregarse a sí mismo por los cautivos. Oh bendita alma, que, aunque no fue separada por la espada del perseguidor, no perdió el mérito del martirio.


 

. Mi corazón y mi carne.



. Se exultaron en Dios vivo.




 
ORACIÓN.


   ¡Oh Dios!, que hiciste admirable a tu bienaventurado confesor San Ramón Nonato para liberar a tus fieles de la cautividad de los impíos: concédenos por su intercesión, libres de las cadenas de nuestros pecados, cumplamos con perfecta libertad de espíritu todo lo que te sea más agradable. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.




En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.



Publicada en Barcelona en el año 1767



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