—En Vilna en Lituania, san Casimiro hijo del rey Casimiro, al cual canonizó el papa León X. San
Casimiro, rey de Polonia, vivió en castidad y murió por conservar esta virtud.
La meditación de los sufrimientos de Jesucristo, los cilicios, el ayuno y las
otras austeridades, tales fueron los medios de que se valió para conservar una
pureza angélica. Lleno de celo por la propagación de la fe, persuadió a su
padre a dictar una ley que prohibió a los rutenos cismáticos la construcción de
nuevos templos y la reparación de los que quedaban en ruinas. Su caridad para
con los pobres era inagotable. Anunció el día de su muerte, y dio su alma a
Dios, a la edad de 23 años, en el año 1484.
—En Roma, en la vía Apia, el tránsito de san Lucio, papa y mártir, el cual primeramente en la persecución de Valeriano fué desterrado por defender la fe católica; después por disposición de la divina Providencia le permitieron volver a su iglesia, y habiendo trabajado mucho contra la herejía de los novacianos, siendo degollado alcanzó la corona del martirio: de este santo hace grandes alabanzas san Cipriano.
—En Roma, también en la vía Apia, novecientos santos mártires, en
los años 290, y reinando Valeriano y Galieno fueron martirizados dichos santos
en Roma en la via Apia; quedando sus cuerpos sepultados en el cementerio de
santa Cecilia.
—En el mismo dia, san Cayo, palatino, que fué sumergido en el mar; y otros veinte y siete. Por
los años de 870 aparecieron en Escocia una multitud de daneses, que con una
ferocidad inaudita devastaban cuanto se hallaba a su paso, atropellando todas
las leyes divinas y humanas, cometiendo robos, asesinatos, y toda clase de
tropelías. Algunos varones, llenos del espíritu de Dios, se opusieron á tanta
devastación en nombre de la religión y de la humanidad, y casi todos los que
contradijeron sus excesos, fueron víctimas de su brutalidad. San Cayo fué
arrojado al mar en dicho año 870, con otros veinte y siete compañeros suyos, por
haberles pedido en nombre de Jesucristo, respetasen la vida de unos niños que
iban a sacrificar vivos a sus divinidades, y consiguió de esta manera la corona
del martirio.
—El martirio de los santos Arquelao, Cirilo, y Focio. Se
sabe que murieron en los primeros siglos del cristianismo, pero se ignora el lugar
de sus nacimientos, el de su muerte, y el año en que padecieron.
—En Nicomedia san Adrián mártir, con otros veinte y tres compañeros, todos los cuales consumaron el martirio habiéndoseles roto las piernas, en tiempo del emperador Diocleciano. La principal festividad de san Adrián se celebra el dia 8 de setiembre, en cuyo dia fué trasladado su cuerpo a Roma.
—En el Quersoneso, el martirio de los santos obispos Basilio, Eugenio, Agatodoro, Elpidio, Euterio, Capitón, Efren, Néstor y Arcadio. Sufrieron
el martirio en el Quersoneso a principios del siglo IV. Bolandos, citando a Dextro,
dice que estos santos eran españoles y obispos de distintas ciudades de España,
y que hallándose reunidos en un mismo lugar para tratar de asuntos de la
Iglesia, fueron presos por orden del prefecto, y martirizados durante el
reinado del emperador Nerón.
—Y en otras partes se hace la fiesta y la conmemoración de otros muchos santos Mártires, Confesores y santas Vírgenes.
Alabado y glorificado sea Dios eternamente.
AÑO CRISTIANO
POR EL P. J. CROISSET, de la Compañía de Jesús. (1864).
Traducido del francés. Por el P. J. F. de ISLA, de la misma Compañía.
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