lunes, 9 de febrero de 2026

MARTIROLOGIO ROMANO: DÍA 9 DE FEBRERO.

 


 



—En Alejandría, en tiempo del emperador Decio, santa Apolonia, virgen, a la cual primeramente arrancaron los perseguidores todos los dientes, después, habiendo preparado y encendido una hoguera, como la amenazasen quemarla viva, si se rehusaba por más tiempo a blasfemar con ellos, deliberando un poco entre sí la valerosa doncella, se escapó de sus manos repentinamente, é inflamada con el fuego sacro que el Espíritu Santo había encendido en su pecho, se lanzó en medio de las llamas, quedando atónitos y confusos los autores mismos de aquella crueldad, al ver en una mujer más pronta diligencia para sufrir la muerte que en sus enemigos para dársela.

 

 


—En Chipre, los santos mártires Amonio y Alejandro y treinta y ocho santos más, fueron coronados al mismo tiempo. Fueron martirizados en Zea, en la isla de Chipre, con otros muchos, en tiempo de san Atanasio.

—En África, en el castillo de Lemele, los santos diáconos Primo y Donato, mártires, que fueron asesinados por los Donatistas, en la iglesia, defendiendo el altar.

 


—En Antioquia, san Nicéforo, que recibió la corona del martirio habiéndosele cortado la cabeza, en tiempo del emperador Valeriano.





—En el monasterio de Fontenelle, obispado de Rúan, san Ansberto, obispo de esta ciudad. Desde sus primeros años abrazó la vida monástica, y entró en el monasterio de Fontenelle, del cual fué abad. A pesar de su modestia y del retiro en que vivía, habiendo vacado la silla de Rúan, fué elegido obispo por el clero y el pueblo. La fama de sus esclarecidos méritos voló desde la altura del episcopado por todas las Galias, que santificó por medio de sus trabajos apostólicos, y por las innumerables conversiones que cada día obraba. Ansberto fué en su tiempo un verdadero sucesor de los apóstoles, en el celo, en la caridad y en el glorioso don de hacer milagros. Murió el año 695, y su cuerpo fué sepultado en el monasterio de que había sido digno abad.

 

 

—En Canosa en la Pulla, san Sabino, obispo y confesor. Natural de Italia, fué promovido á la silla episcopal de Canosa, en la provincia de la Pulla, cuya iglesia dirigió hasta su muerte, acaecida el día 9 de febrero del año 566. Fué prelado eminente por sus talentos y erudición, por sus escritos, dirigidos todos a combatir el error hasta en sus últimas trincheras; por sus viajes y su infatigable laboriosidad; por el don de profecía, y por sus muchos milagros.




—Y en otras partes se hace la fiesta y la conmemoración de otros muchos santos Mártires, Confesores y santas Vírgenes.

 

 

   Alabado y glorificado sea Dios eternamente.

 

 

 

 

 

AÑO CRISTIANO

POR EL P. J. CROISSET, de la Compañía de Jesús. (1864).

Traducido del francés. Por el P. J. F. de ISLA, de la misma Compañía.